dilluns, 9 d’abril de 2012

Piramides sudanesas, el casi naufragio en el lago Nasser, las piramides de Giza, la cumbre del Monte Sinai! Hay alguien ahi???? por los abriles del 2012



 Tiene narices el tema!!



Salimos de Gondar con el Carné de Passage que nos había enviado David. Una vez en la frontera de Metema con el maldito papel todo eran sonrisas y alegrías, e incluso los aduaneros nos invitaron a cenar, lo que sería nuestra útlima Injera.
A la mañana siguiente cruzamos a Sudán, junto a un comboi de la UN que consistía en unas 20 tanquetas recien pintaditas de blanquito inofensivo, algunos camiones cisternas y otros con containers enormes.  Por lo que se ve, la separación entre el Norte y el Sur de Sudán va a dar "guerra" para rato. Sabemos que hay zonas del país en conflicto pero que si uno sigue la ruta principal y no se acerca a la nueva frontera ni a la zona de Darfu, el país respira tranquilidad.
Al cruzar la frontera el horizonte se vuelve plano. Dejamos atrás las montañas abisínicas  para el placer de la furgo. Las carreteras están en un buen estado y prácticamente no hay coches  circulando. Lo más común son viejos camiones Bedforts que transportan tanto pasajeros amontonados en la caja de atrás como todo tipo de mercancias. Son verdaderas obras de arte multicolor conducidos en contraste por tipos vestidos con yelabia y turbante blancos como la leche.

 De vez en cuando cruzamos el Nilo Azul y es en sus orillas donde la tierra se vuelve de un verde brillante en contraste con la aridez y sequía de todo lo que le envuelve. La primera parte del camino hacia la capital apenas está habitada, y en las poblaciones ocasionales que encontramos resaltan de nuevo los minaretes finos y puntiagudos, que parecen estirarse para tocar las manos de Alá y que repiten el incesante Ala ilaja ilaj Ala, Ala akbar y el Mohamed rasur Ala, mientras llaman a la hora de oración. (no hay más dios que Alá, Alá es Grande, y Mahoma es su único profeta)
Una vez en Khartoum toca registrarse, sacar el permiso de viaje al norte y otro para tomar fotografías. País burocrático como los haya. Perdida de tiempo y dinero. Tenemos una visa de dos semanas, aunque extensible fácilmente en la capital y que en un principio no haremos, ya que son 50 dolares extra.
Khartoum es la ciudad donde se juntan los dos Nilos, el azul y el blanco.  Después de haber visto los dos lagos en los que nace cada uno de ellos, uno en Uganda y el otro en Etiopía, al fín vemos  donde tiene lugar su reunión hacia el Mediterraneo. Ellos si que viajan!
Aunque sea un lugar con nombre, plantada en medio del desierto y con el Nilo por medio, la ciudad sorprende por la sofisticación de los nuevos edificios y hoteles que están creciendo, y que parecen más digno de un futuristico Dubai que no de una humilde Khartoum. Algunas torres de formas ahuevada y en tonos azulescos le confunden a uno.
 Llamamos por telefono a un fixer de Wadi Halfa para que nos diga cuando hay ferry hacia Egipto y nos dice que en tres días sale uno, y que no sabe cuando será el próximo, quizás no lo haya en un mes. Las fronteras terrestres entre estos dos paises están cerradas y la única manera de pasar es cruzando en barco el lago Nasser desde Wadi HAlfa hasta Aswan, ya en Egipto. Tenemos una cantidad enorme de kilómetros hasta Wadi y un hermoso país por delante, pero el miedo a perder este ferry es grande y sabemos de viajeros que esperaron  tres semanas para embarcar el coche, por lo que es muy posible que la información del fixer no sea ningún farol, así que decimos plantarnos en al puerto en un máximo de tres días.


Para ello cogemos la ruta larga, para cruzar desiertos increibles y parar en varios de los sitios arqueológicos de la Nubia faraónica que aparecen entre bellas dunas doradas, como las pirámides de Meroe. La verdad es una pena estar cruzando tan rápido, es un país apetecible de ver con calma, pero ya hemos tomado la decisión y la furgo saca humo hacia Wadi Halfa.

Nuestro Fixer nos recibe en su casa, como buen Nubio , pero para nuestra decepción el barco aun tardará dos días más en salir. Con lo bien que nos hubieran venido esos días de más en nuestro camino al norte. Pero parece ser que es poco predecible. Después de ver el barco y la zona de embarque,  uno entiende el  por qué. Al final embarcamos la furgo después de hacer algún que otro malabarismo en el puerto con dos camiones... 
 


Nosotros deberemos esperar unos días más hasta que llegue el ferry regular de pasajeros. Con un poco de suerte llegaremos a tiempo para desembarcar la furgo nosotros mismos.
Martin y Marco han llegado para tomar el mismo ferry de pasajeros, ya que a ellos les permiten meter la motos pagando un poco más y mucho más sencillo!

El ferry de  Wadi Halfa es un destartalado barco de dos plantas interiores y una cubierta. La mayoria de los hombres de abordo se reunen a la hora de la oración ocupando prácticamente todo el espacio de cubierta durante una media hora, haciéndolo a turnos porque no caben todos al mismo tiempo, algunos sobre sus alfombras, otros sobre la superficie metálica buscando La Meca detrás de las dunas arenosas que asoman en las orillas del lago Nasser. Las mujeres y los niños tienen otorgado su lugar, y no se ve a ninguna pasearse por la cubierta. Solo algunas asomando la cabeza desde sus camarotes privados, y las menos privilegiadas  pasan el rato en los incómodos bancos de la sala común de pasajeros.

Después de una pobre cena que nos proporcionan con el mismo billete, nos acostamos en  cubierta, donde sopla un viento frio e intenso, pero que apetece más que el bullicio y la suciedad de abajo.  A media noche estamos navegando no muy lejos de la costa y podemos apreciar uno de los templos más espectaculares del antiguo Egipto, el de Abu Simbel.
Nos metemos en los sacos acurrucadísimos bajo los botes salvavidas, huyendo del frío de la noche. De repente, cuando el sol del amanecer apenas ha empezado a asomar, sentimos un brusco golpe en el barco que nos despierta. El barco se ha parado de golpe en medio de las aguas.
 Con  las legañas pegadas en los ojos y el cuerpo aun agarrotado dentro del saco vemos como la gente empieza a correr de lado a lado en  busca de los chalecos salvavidas y de los pocos flotadores  de los que dispone el ferry. Los pasajeros (solo de genero masculino!) empiezan a subir a cubierta. 
 
Sentimos que el barco empieza a inclinarse y un cierto ridículo pánico empieza a apoderarse de todo el mundo. Se rumorea que hemos chocado  contra otro barco, pero no hay rastro de otro objeto flotante!. Descubrimos al rato, asomando la cabeza por la borda, que hemos colisionado contra una roca, más aun, el barco tiene la proa subida en una pequeñísima isla rocosa. 

El ferry coge una inclinación que intimida pero que parece ser no resulta por la entrada de agua en el casco, sino por la posición del barco sobre el montículo, aunque aun todo el mundo está pendiente en si nos hundimos o no. Para más colmo, el barco debería estar mirando al norte y en cambio está encarado al sur,.. "..señor capitán, ¿no se habrá usted dormido?.."


 Estamos todos atentos durante un buen rato esperando la reacción del barco que parece que al final no se hunde, no hay agujero ni daño mayor, pero tras varios intentos del capitán de desencallar el barco  de encima de la roca, no  hay  forma de sacarlo. Entre tanto algunos de los pasajeros rezan cómicamente con los chalecos salvavidas de color naranja fosforito, imagino que pidiéndole a Alá que nos saque del apuro y que no nos hundamos (seguro que eran los que no sabían nadar!!), mientras otros recogidos en algún rincón del barco leen el Corán entre alboroto y gente corriendo arriba y abajo. Parece que sus pregarias son escuchadas, y no entra más agua que un par de palmos en la parte de popa debido al oleaje  y la inclinación. Amén.


 El lago Nasser es conocido por la fierecidad de sus enormes cocodrilos del Nilo. Mejor no pensar que podría pasar si todos fueramos al agua. Entre cocodrilos, lo fria que está el agua, y lo lejos de las orillas la cosa no pintaba bien.
Lo que podría haber sido una auténtica desgracia, acaba solo como susto. Doce horas después un ferry idéntico a la hojalata en la que viajamos acude al rescate. 
El recien llegado hace una maniobra en la que se pega como si fueran uno, lado contra lado. En algo más de una hora se transpasa de uno al otro toda la mercancia y los aproximadamente 300 pasajeros de abordo. Lo más difícil ha sido mover las motos de Martin y Marco, pero donde no han faltado manos para hacerlo.

 Pasada la media noche llegamos a Aswan, casi besamos el suelo, aunque no nos da ni tiempo porque aun y  en un estado de somnolencia avanzado, nos toca arreglar todo el tema de visados y pasaporte. En el puerto nos espera las camaras de la prensa y TV, .. y por tan gran alboroto la compañia nos acaba pagando alojamiento en la ciudad, me imagino que para limpiar un poco su mala imagen delante de las camaras ante el desastroso desatre. Señoras y señores, ¡Bienvenidos a Egipto!
La barcaza que trajo la furgo aun está en el puerto, lo que podemos llamar una suerte, porque voy a ser yo quien la desembarque. El inconveniente es que por el nivel del agua no va a ser fácil sacarla, sobretodo porque la rampa está muy inclinada y  desciende al agua directamente, por lo que aun hay unos pocos metros hasta alcanzar tierra firme. Al bajarla, toca hacerlo de  culo, y se clava en el barro del agua. Después de mucho embrague, tensión y esfuerzo, ¡la furgo sale!
 Ahora a arreglar papeles.

Egipto es el país más complicado, burocrático, exigente y caro del África para entrar con tu propio coche. Necesitas un seguro nuevo, el carné de passage debe de estar a tu nombre, y tienes que cambiar la matricula por una nacional. Todo ello no sería problema sino fuera porque es carísimo y pierdes prácticamente un día para hacerlo. Para tanto trámite necesitas un intermediario, que se lleva su comisión pero te ahorras el dolor de cabeza. Entre esto y el precio del ferry, entrar en Egipto no es demasiado rentable, pero era definitvamente el único camino. Aun y que el carné no está a mi nombre, tenemos la suerte de que el tipo de customs está medio cegato, digo yo que se ha dejado las gafas en la casa y no se dá cuenta del detalle. El tipo para leer y escribir se ponía  a un dedo de los papeles. En mi vida he visto cosa igual. Es día de suerte!
Después de un día entero para arreglar todo el papeleo, la furgo ya está en las carreteras del Egipto faraónico. El siguiente  problema en el país será la dificultad de encontrar diesel. En la primera gasolinera ya pasamos más de una hora en la cola peleando con unos y otros para poder llenar el tanque y las garrafas. Vale la pena pelear, el precio del gasoil no supera los 10 ctms de euro por litro!!!!!!!!

Aswan, es lo opuesto a todo lo que habiamos visto hasta ahora en el viaje. Un magnifico paseo parte la ciudad y el Nilo, lleno de locales, restaurante, cruzeros de agua dulce y falucas turísticas.  Autobuses llenos de europeos aparecen y desaparecen en las esquinas. Pequeñas golondrinas pasean grupos de turistas hacia la Isla ELefantina. Pensamos que vemos esto en uno de los momentos  menos turisticos  del país, en el que la gente tiene miedo a venir por la situación política actual.

Carretera y ya estamos siguiendo la estela del Nilo hacia Luxor. Visitamos el Templo de Karnak, algunas tumbas en el Valle de los Reyes y las tumbas de los Nobles.  Temía que nada me iba a sorpender después de haber crecido en una cultura en la que magnifica contínuamente el antiguo egipcio, te muestra imagenes y documentales de lo que vas ver si lo visitas, y parece que no da margen que veas algo nuevo. Pues estaba equivocado. Hay tantas cosas que ver que desconocia, que lo poco que he visto me ha dejado anodadado.Chapó.




En la carretera hacia el Cairo paramos a repostar en Al Manya. Sofía consigue que nos llenen las garrafas, porque sinceramente yo nunca lo hubiera conseguido. Entre los gritos y la agresividad  de los egipcios para conseguir diesel, yo me siento completamente frágil, débil, impotente. Realmente es una lucha de energia,.. y sin hablar árabe, es mil veces más difiícil. El manager de la gasolinera nos llena dos garrafas de 20 litros, y por lo menos así nos aseguramos poder entrar en Cairo y salir sin tener que volver a buscar diesel en esa gigantesca ciudad de más de 20 millones de personas a la que nos estamos aproximando.
Un par de kilómetros saliendo de la gasolinera, la tercera marcha salta de su posición, y al volver a ponerla la furgo no avanza. Las marchas entran, el embrague va,  el motor sigue en marcha, pero las ruedas no giran. En ese momento, Sofia y yo nos miramos y nos decimos que es el final de la furgo, que desde Sudáfrica que sabiamos que la transmisión estaba tocada y que algún día debía morir. Con aceptación nos miramos y sabemos que es el final... ¡ y que equivocado que está el hombre a veces!
Al toque paran un par de chicos que no hablan ni papa de inglés. Como que tienen un coche pequeño y no pueden tirar de la furgo, paran a otro tipo con una pick up. Este habla un poco más de inglés (solo un poco más) y tiene pinta de estar más pa´ allá que pa´ acá, pero no tenemos mucha opción, y necesitamos que nos lleven, al menos hacia algún taller mecánico. De noche, y a una velocidad de miedo, el tipo nos tira hacia un taller. En este el mecánico no parece muy de fiar, así que nos lleva a otro que dice que es el mejor mecánico del mundo mundial. Empezamos a temblar.  El mecánico echa un vistazo, le da dos acelerones, y acaba concluyendo que es el embrague, que está completamente gastado, cosa que aunque rara que suceda de un momento para otro, sería posible después del esfuerzo para sacar la furgo del barco en Aswan. Mañana será otro día, y el precio que nos dá es excelente para él y barato para nosotros.
El tipo, el que está más pa´allá que pa´acá se llama Am y es genial. Nos ofrece quedarnos en su casa. La familía es extremadamente religiosa y al mismo tiempo increiblemente hospitalaria. Las mujeres al entrar yo ya están cubiertas con la burka para recibir al extranjero. Después de unas media hora de presentación nos separan y envian a Sofía con las mujeres y yo me quedo con los hombre, hablando con estos del tipo de drogas que les gusta y el alcohol que prefieren, para flipar. Todo esto en un inglés chapucero que hace aun más difícil e incomoda la situación.
Hasta que llega el hermano mayor, que habla un más que decente inglés y que resulta ser profesor coránico en una madrasa. Éste no deja  de hacerme preguntas insistentemente, unas como si fuera  agente de la CIA, y otras para ver cuales eran mis conocimientos sobre la historia del Islam, el Corán y el catolicismo. Creo que me defendí  y salí del apuro pero con un cinco pelaillo. Antes sus dudas sale de la casa y directo a la policia local a decir que estamos alojados en su casa. Mientras tanto Sofía disfruta de la compañia de las mujeres, niños y abuelos, en un entorno más familiar y comodo.

A la mañana siguiente el mecánico vuelve a comprobar todo,  ya se sabe que a plena luz del día todo se ve con otros ojos, y después de volver a probar y escuchar un Kataplám que nos dejó pálidos a la Sofia y a mí, se vuelve a meter debajo de la furgo y dice que el problema no es el embrague sino que.. (el cojinete del eje de la transmisión se ha roto, y eso hace que el eje no esté ajustado con la caja de cambios, por eso las ruedas no giran). Si es solo eso, la verdad es que es una suerte y poco trabajo. Después de algunos inconvenientes, alguna cosa más, y aguantar al capullo del mecánico, la furgo rueda mejor que antes y ya está con ganas de volver a hacer kilómetros rumbo al Cairo. Vaya susto de furgo y siguen los milagros.
Nos despedimos de nuestra familia anfitriona, que no aceptan ni un centavo por su ayuda y comida. Como siempre decimos, cada vez que la furgo se rompe es cuando conocemos la mejor gente y cuando más posibilidades nos dá el viaje de mezclarnos con la población local, con personas que ni por asomo hubieramos coincidido de otra manera.

La ruta que nos lleva al Cairo sigue rodeada de desierto y alejada del Nilo durante algunos centenares de Kilómetros. Entrando por la carretera del sur al Cairo, lo primero que vemos son las pirámides de Giza.

Las famosas pirámides de Egipto y hemos llegado con la furgo. No está mal, no?. Nunca pensé que fueran tan grandes, ni que llegáramos. No vamos a ponernos a hablar de  algo que la mayoria de vosotros ha visto en fotos, documentales y más, pero son realmente.. grandes!
Llegar a ver las pirámides me imagino que es parecido a  lo que siente alguien que llega a la cima de una montaña que le ha costado subir. El camino ha sido largo y más de una vez complicado, pero definitivamente ha sido el "camino".




Cairo es ruidoso y caótico, el tráfico es espeso y la contaminación se respira a cada paso, pero tiene algo que encandila. La ciudad los mil minaretes da para hacer algunas visitas turísticas y ver los rastros de la medio pasada revolución egipcia entre grafitis, símbolos y un poco del libertinaje que se respira en las calles. Tanques asoman en muchas de las esquinas y los militares intentan dar una imagen de seguridad con carteles en las que un miliko sonriente coge en sus brazos a un palido bebé.




Salimos de la capital hacia la península del Sinaí, la tierra de los beduinos. Cruzamos bajo un moderno tunel el mítico Canal de Suez, y geográficamente ya estamos fuera de África. Estamos en el Oriente Medio, tierra con mucha historia y donde se viene la hora de tomar decisiones sobre donde y como continuar.

 Llegamos a Dahla, el mar, donde corales y peces de todas formas y colores se ha convertido en nuestro jardín. 
 
Nos fuimos unos días al interior del Sinaí para subir el Mt Sinaí, donde por mucho llamar nadie contestó,.. como lo haría Moises?.

Hace tiempo leí un fantástico libro sobre un tipo que viajó de Etiopia a Egipto en unos pocos meses,... yo he intentado escribir en unas líneas todo lo que nos ha pasado haciendo un viaje parecido. Me doy cuenta que es imposible, por más que intente resumir... un viaje se hace muy difícil de explicar en unas pocas páginas... Espero que nos veamos pronto para poder compartir con más entusiasmo y detalles las mil y una aventuras de las casi mil y una noches en el Africa.
mucho amor y abrazos a todos incondicionalmente

jordi


"en mi mundo .. en mi camino"