Rif, dirección Ketama. Si el acoso sobre nosotros en cuanto a los vendedores “ambulantes” de hachís pensábamos que había sido exagerado en Chauen, ahora si que ha sido realmente una locura, en prácticamente todo el trayecto hasta ketama, persona que encontrábamos, persona que nos ofrecía algo, nos perseguían coches, nos adelantaban mostrándonos su mercadería, ¡nos la llegaron a tirar por la ventana para que la pudiéramos probar!!!, han llegado a ser un verdadero agobio, que en cierta manera hubiera acabado con la paciencia de cualquiera, y que ha conseguido que acabáramos pasando de largo ketama y ni por asomo pensar en quedarnos ni un día. Pero una cosa si es cierta, el paisaje majestuosos, entre cerros y bosques de cedros preciosos.
Hacemos noche en la carretera de Fes, ya saliendo de las montañas y entrando en las puertas del anti atlas. El día siguiente, ya en la ciudad lo hemos dedicado a conocer sobretodo la medina, la zona de curtidurías de cuero,
y la tomadura de pelo de alguno de los personajillos buscavidas. De paso hemos hecho migas con unos gabachos, que ya nos salvaron la vida en las montañas de Chauen, un día de pateo (dándonos comida, inconscientes de nosotros, que íbamos sin nada), y que cosas de la vida los hemos vuelto a encontrar dentro del enorme medina. Estos viajan en un bonito camión, que hace que nos sintamos como si nosotros viajáramos en un seiscientos.
Para agradecer su ayuda, el Jose se ha currao una paella marroquina, pa chuparse los deos .
Hacemos noche en la carretera de Fes, ya saliendo de las montañas y entrando en las puertas del anti atlas. El día siguiente, ya en la ciudad lo hemos dedicado a conocer sobretodo la medina, la zona de curtidurías de cuero,
A la mañana ya estamos de nuevo en camino, esta vez rumbo a los bosques de cedros de la zona de Ifrane y Asrou, en el medio atlas. Un verdadero paraíso de bosques de cedros gigantes, centenarios, enormes moles de madera. Un lugar inimaginable para los que creen que Marruecos es tan solo un lugar caluroso y árido.



De repente este país se convierte en hermosas montañas envueltas en bosques de arboles gigantes con sus monos de berbería.
La tranquilidad se ve invadida de vez en cuando con otro tipo personajes, más vendedores ambulantes, esta vez bereberes, que no paran de ofrecer cualquier cosa hecha en mineral, piedra o en madera de cedro, a cambio de cualquier cosa que llevemos y por supuesto dírhams.




Y aquí nos ha alcanzado el aguacero, la lluvia rica y por ello estamos en el locutorio aprovechando para escribir un poquito lo que ha estado pasando estos últimos días,.. si todo va bien, nos vamos a quedar de relax por estos maravillosos parajes antes de salir camino de Casablanca en busca de los visados de Mauritania ………. un beso a todas/os,!!!!!!!!!!!!